En 1998 se cumplió nuestro sueño: Diana, Manuel y yo vinimos a vivir a Bariloche. La fascinación por la Patagonia ya estaba presente desde aquellas primeras escapadas, pero nuestra gran pasión nació con las cabalgatas por el valle del Río Ñirihuau, una zona maravillosa e inexplorada del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Queremos transmitirles a nuestros huéspedes un poco de aquellas hermosas experiencias que nos acercaron a los humildes chacareros y antiguos pobladores de la región. Desde nuestra casita de campo tenemos la posibilidad de compartir sus actividades cotidianas: la esquila de ovejas, la elaboración de quesos, la doma de potrillos. También escuchar entre mates y asados sus historias sobre el duro invierno, cuando el Puma acecha desde las montañas.
Pero por sobre todo disfrutar de las salidas hacia esta región desconocida y original para el turismo en la que, entre la Estepa y la Cordillera, nuestra familia encontró lo más hermoso de la Patagonia.